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Estudio de casos

El agua como herramienta terapéutica. Factores Psicosociales asociados.

Consuelo Gómez Munita

Publicado

el

Watsu

Abstract

La investigación aborda los factores psicosociales, de carácter psicológico, físico y social, que se modifican a través de la utilización – intervención de la hidroterapia en un tiempo determinado a jóvenes con discapacidad física. Para así aportar desde la psicología, a la comprensión del bienestar subjetivo, “wellbeing”, de los individuos que usan el agua como herramienta terapéutica. Se aplicó el estudio a 3 jóvenes discapacitados de Fundación Teletón Santiago, mediante una entrevista y el test de bienestar subjetivo (SWLS). Se analizaron los resultados haciendo una comparación antes- después del tratamiento hidroterapéutico, entorno a los cambios ocurridos en los factores psicológico, físico, biológico y social, considerando sus indicadores.

Los resultados muestran una dinámica común en los tres casos, sin embargo, se mantiene la variabilidad humana que hace la diferencia. Predomina la variación en el factor psicológico primeramente, en el físico, y biológico, el factor social se ve afectado indirectamente. La dinámica observada lleva a hipotetizar que el uso del agua como herramienta terapéutica tiene efectos positivos en la salud.

I.- Introducción

Hace millones de años se ha utilizado el elemento agua, para curar diversas enfermedades físicas y también mentales. De ahí que en hospitales psiquiátricos usaran curas de baño, con agua fría para el tratamiento de sus pacientes.

Al ya existir antecedentes escritos sobre el hábito de intervenir con agua, se me hizo fehaciente la idea de profundizar y verificar desde la psicología de la salud, sus beneficios. Por ello, comencé un recorrido a los conceptos de salud y enfermedad en base a teorizaciones del modelo biomédico de salud y medicina psicosomática, llegando al modelo biopsicosocial, principalmente.

El concepto de bienestar subjetivo, `wellbeing´ se mantuvo transversalmente en el estudio, entendido como un estado de bienestar físico y espiritual, en el cual se incluyen las actividades que cada sujeto realiza en función de su estado saludable.

Mirando a la hidroterapia como técnica de curación y rehabilitación de enfermedades físicas, el objetivo que guió este estudio, fue identificar los factores psicológicos, físicos y sociales modificados por el uso de la hidroterapia en tres jóvenes discapacitados, indemnes intelectualmente.

Cada estilo de vida determina el curso del proceso salud- enfermedad, implicando factores biológicos, ambientales y sociales. Trabajar con el cuerpo en el agua, en un escenario terapéutico distinto, enfocado en la rehabilitación física, incluye también su contraparte, lo psíquico.

El agua como herramienta terapéutica, permite acoger al individuo como en un seno materno, brindando tranquilidad personal y aumentando tiempos de reflexión personal. Se posibilita fluidez y libertad de acción, donde los pacientes evalúan sus condiciones biológicas, capacidades psicológicas y su relación con el medio.

El concepto general de salud abordado en este estudio, tiene una perspectiva integral, que hace referencia a la conciencia y propio proceso de deliberación por lo que las personas están activamente envueltas en mejorar su global y completo bienestar. Es decir, autogestionar acciones para mantenerse saludable, sentirse feliz física, psicológica y espiritualmente.

Esta investigación, cuenta con cinco partes; Primero: la construcción del problema. Segundo, el marco teórico: a) conceptualización de la psicología de la salud, los modelos de intervención en salud, estrategias de intervención con agua y b) la acción institucional. Tercero, el marco metodológico (recolección de información): a) técnica de la entrevista, `antes y después del tratamiento hidroterapéutico, y b) la aplicación del test de bienestar subjetivo (SWLS). El análisis de la información se realizó mediante una tabla de doble entrada donde se encuentra la trascripción de las entrevistas, clasificando la información en categorías. Cuarto, los resultados: ficha médica y, donde se dio cuenta de los cambios ocurridos por la intervención- utilización de la hidroterapia en los factores psicológicos, físicos, biológicos y sociales de cada caso. En la interpretación, se redacta un texto en base a estos cambios personales y su relación con los componentes del bienestar subjetivo.

Finalmente, la discusión y proyecciones finales fueron la quinta parte de esta investigación. Los datos se discuten en base al proceso salud- enfermedad desde la corriente biomédica y psicosomática, para llegar a la perspectiva psicosocial pasando por la medicina integral. Se hace mención de los beneficios del agua y su relación con la salud comportamental, y bienestar subjetivo.

Las proyecciones que cerraron este estudio, hacen mención a la calidad de vida, felicidad y políticas estatales que pueden aportar al uso frecuente del agua como herramienta terapéutica.

A continuación se describen las técnicas de intervención con agua más relevantes en este estudio, discutiendo los resultados de la investigación y sus proyecciones.

Técnicas de intervención con agua

1. Hidroterapia

La Hidroterapia es uno de los más antiguos métodos de tratamiento preventivo de enfermedades. El término Hidroterapia deriva de las palabras griegas hydor, agua, y therapeia curación.

La hidroterapia es la rama de la hidrología que estudia la aplicación externa del agua sobre el cuerpo humano con fines terapéuticos, y esencialmente como vector mecánico y térmico. Es el uso del agua en la prevención y tratamiento de dolencias, que nos ayuda a mejorar nuestras condiciones de salud (Viñas, F., 1989).

Es un método tradicional de tratamiento que viene siendo usado por diferentes culturas hace muchos años, principalmente por romanos, chinos, japoneses, griegos, egipcios y hebreos.

El elemento curativo no puede ser más sencillo: el agua, el elixir vital de la Naturaleza. Si bien resulta simple, no es por ello menos efectiva que cualquier otra de las innumerables terapias que han ido surgiendo y desarrollándose en el curso de la historia de la Medicina ( Viñas, F., 1989).

Hipócrates, considerado el padre de la medicina, en su obra «Tratado de las aguas, de los aires y los lugares» dice: «… el médico debe estudiar el uso del agua a título de agente terapéutico y recomendarla en algunas enfermedades, sobre todo cuando sea preciso combatir el exceso de calor que las fiebres provocan en el cuerpo humano». También hace hincapié en la reacción que se produce después de aplicar el agua fría sobre la piel y sus efectos revulsivos ( Historia de la cura con agua, 2001).

Durante la edad media, se ignoran por completo las prácticas hidroterápicas, y es en la corte de Luis XI donde se reanudan el gusto por el baño y el masaje. A mediados del XVI y principios del XVII cuando el Renacimiento junto con las artes impulsa la utilización del agua como agente terapéutico. Se actualizan los textos hipocráticos y galénicos.

Incluso, técnicas hidroterapéuticas se han utilizado en los hospitales para enfermos mentales, por ejemplo, en la ciudad de México: el Divino Salvador y San Hipólito. Su vigencia perdura y sigue siendo de utilidad en el Manicomio General o la «Castañeda», hasta que los tratamientos farmacológicos cobran más fuerza y generan de este modo su desaparición paulatina ( Historia de la cura con agua, 2001).

En 1793, Currie publica una gran obra, en la que recopila experiencias en hospitales y describe el tratamiento a que él personalmente ha sometido a 153 pacientes afectados de fiebre contagiosa y que mediante la aplicación del agua fría han sanado. Sienta unos postulados conocidos por «Las bases hidroterápicas de Currie», en los que se definen los efectos del agua fría en el organismo:

  • Sustracción del calor
  • Sedación del sistema nervioso
  • Aumento de la vitalidad de las partes

A pesar de estos primeros pasos, es posible que el método hidroterapéutico estuviera marginado de la medicina ortodoxa, si no hubiera sido por un alseano, Vizenz Priessnitz (1799-1851), nacido en Grafenberg, parte de la Silesia austríaca ( Viñas, F, 1989).

Semianalfabeto, tuvo que trabajar de pastor desde muy niño, ya que su padre quedó ciego y tuvo que hacerse cargo de la familia. Dotado de un poder de observación muy acentuado, fue observando que cuando enfermaban los animales domésticos se mejoraban aplicándoles compresas mojadas cubiertas de paños de lana o mantas.

Todo esto le hace adquirir una experiencia que al sufrir un grave accidente en el que se produce la rotura de varias costillas y dándole los médicos por inválido, se le presente la posibilidad de probar en sí mismo la cura hidroterápica. La experiencia es positiva y sana por completo; a partir de entonces los habitantes de su pueblo y más tarde los de la comarca no cesan de acudir a Priessnitz para que los sane. Con la práctica va perfeccionando su técnica.

En 1821, abre el primer establecimiento donde asistir a sus numerosos pacientes, que la autoridad, obligada por la denuncia de la clase médica no tarda en cerrar. Dos años después vuelve a abrir otra consulta, su técnica mejora notablemente, los baños y afusiones de agua fría con esponjas las sustituye por baños de golpe, después de los chorros. Somete a los pacientes a transpiraciones mediante trabajo, ejercicios o calor, para después sumergirlos en agua fría. Al principio después del baño de vapor envolvía a los enfermos en mantas, pero cambia el procedimiento para sustituirlo por sábanas mojadas dando fricciones sobre ellas (Historia de la cura con agua, 2001) .

Otras de las grandes figuras de la Hidroterapia fue el religioso Sebastián Kneipp, que ejerció en Worishofen de 1854 a 1897. Kneipp, en 1889 fundó un gran balneario, dado la gran cantidad de pacientes que acudían para ser tratados en él mediante aplicaciones de agua fría acompañados de la toma de plantas medicinales.

Publicó dos libros que vieron la luz infinidad de ediciones en numerosas traducciones: «Mi cura del agua» (1887), y «Mi testamento» (1893); en ellos, con minuciosidad junto a la técnica de aplicación del agua fría, une los consejos de aplicación de plantas medicinales, uso que difundió por todo el mundo y cuyas fórmulas se comercializan en la actualidad en varios países ( Ryrie, C., 1999).

Dándose cuenta de que el agua por sí misma carecía de virtudes curativas y se limitaba a ser el vehículo que provocaba reacciones que movían al organismo a sanar, con motivo de mantener el cuerpo en el grado más óptimo de excitación, antes de administrar al enfermo cualquier tipo de aplicación del agua fría se aseguraba por medio de fricciones o ejercicio de que el paciente estuviera caliente y sudando.

La utilización de la Hidroterapia propiamente dicha solamente se difundió a partir del siglo XIX, cuando este pastor protestante la sistematizó.

La Hidroterapia puede contribuir a la curación y rehabilitación de las enfermedades más diversas, prácticamente todas, a través de la presión ejercida sobre el cuerpo, de los baños simples o con la adición de determinados productos, del efecto de propulsión de arriba hacia abajo y de acciones localizadas. Y ello porque actúan sobre el metabolismo, el sistema nervioso y la circulación sanguínea ( Ryrie, C., 1999).

De forma casi inconsciente, la mayoría de nosotros utilizamos o hemos utilizado alguna técnica de hidroterapia, como por ejemplo cuando al ducharnos nos aplicamos chorros de agua fría y caliente, o como cuando nos ponemos una compresa de agua fría en la frente para bajar la fiebre.

La influencia de la hidroterapia y termoterapia ( terapia producida por el calor), en los sistemas estructurales y orgánicos del cuerpo humano producen equilibrio. El uso regular de esta terapia produce un bienestar notable ya que desaparecen los dolores y molestias en general.

Es necesario plantear que el cuerpo humano está compuesto por sistemas generales:

  • estructura ósea
  • cerebro y sistema nervioso
  • sistema muscular
  • sistema metabólico
  • sistema circulatorio sanguíneo
  • sistema linfático
  • sistema glandular y, filtros.

Para comprender ciertas enfermedades, hay que conocer previamente cómo se generan. Las sustancias tóxicas que ingerimos pueden influir en la obstrucción de arterias capilares, venas y circuitos linfáticos. Éstas pueden producir dos problemas fundamentales, alteraciones en la presión de los circuitos arteriales y venosos y, deficiencias en el aporte de sustancias nutrientes de las células.

Estas dos anomalías son responsables de muchas de las enfermedades comunes en estos tiempos y sobre todo de las alteraciones de tipo cardíaco. También tienen influencia en los problemas reumáticos, alérgicos, emocionales, insomnio. En suma, de un alto porcentaje de circunstancias que reducen la calidad de vida (Historia de la cura con Agua, 2001).

El agua limpia purifica la piel, mientras que su calor elimina la tensión nerviosa del cuerpo. En el caso de personas que llevan una vida muy ajetreada, el momento del baño resulta un escape y una oportunidad para restaurar la sensación de paz y tranquilidad interior.

Los efectos del agua sobre nuestro organismo pueden ser de varios tipos:

Térmico: el agua es una buena conductora del calor.

Mecánico: aplicada en movimiento produce tensión o relajación muscular.

Químico: las sustancias medicinales del agua penetran en nuestro organismo a través de las terminaciones nerviosas de nuestra piel.

El efecto curativo de la Hidroterapia está basado en sus efectos mecánicos y térmicos, en los estímulos calientes y fríos, la presión ejercida por el agua y la sensación que ella da. La piel recibe los estímulos derivados del uso del agua, y éstos, a través de impulsos nerviosos dentro de nuestro cuerpo, estimulan el sistema inmunológico donde aumenta la circulación, mejora la digestión, disminuye la sensación de dolor, mejora el metabolismo, reeduca los mecanismos reguladores térmicos y restablece funciones motoras disminuidas o atrofiadas (Ruiz- López ,1999).

Para comprender su acción, es preciso encuadrarla dentro del marco general de la terapéutica física y recordar que la piel es su lugar de acción, en ella se suceden funciones sensitivas, de regulación de la temperatura, de la secreción glandular, de la excreción tóxica que se realiza a través del órgano cutáneo (como a través del órgano renal), de la respiración, y fundamentalmente es una gran zona reflectógena.

La Hidroterapia no puede substituir, reemplazar ni postergar los tratamientos médicos convencionales y específicos de cada afección de base, sino pueden combinarse simultáneamente.

La Hidroterapia de divide en dos grandes grupos: interna y externa. En la Hidroterapia externa, generalmente, se distinguen tres tipos fundamentales: los baños fríos, los calientes y los que alternan agua fría y caliente.

El principal efecto del agua fría es tonificar y revigorizar la actividad interna. En principio provoca palidez y frío en la piel, pero a medida que se prolonga su aplicación, al dilatarse las pequeñas arterias epiteliales, se produce un leve color sonrosado. De todos modos, el cuerpo siempre necesita un período de adaptación lo que permite tolerar sin problema el agua fría. Se recomienda comenzar con una esponja para luego pasar directamente a la ducha fría. Las aplicaciones de agua fría, que se hacen generalmente sobre un cuerpo que se haya calentado previamente y en un ambiente también calefaccionado estimula el metabolismo y la producción activa de calor.

Baños fríos en los pies deben ser evitados en personas propensas a las irritaciones al estómago, que sufren de reumatismo en los dedos de los pies, o que tienen inflamaciones pélvicas. Debe evitarse en personas con problemas cardíacos o tensión nerviosa.

Los baños de aguas calientes son más apropiados para mejorar la actividad excretora de la piel. Se utiliza sobre una persona debilitada, con el cuerpo frío o deprimido, estos baños relajan y disminuyen la presión arterial. El calor calma y relaja el cuerpo disminuyendo las actividades de los órganos internos.

El agua caliente consigue, dilatando las arterias, un efecto de congestión sanguínea que favorece la transpiración. En este tipo de baños es muy conveniente añadir preparaciones de hierbas dado que, al estar abiertos los poros de la piel, absorben más fácilmente estos preparados como, por ejemplo, la valeriana, manzanilla o cola de caballo. Al inhalarse sus aromas, se produce una estimulación del cerebro que provoca emociones de bienestar.

Aquellas personas que sufren de diabetes, niños, esclerosis múltiple, o personas con la presión muy alta o baja, deben evitar baños muy largos en duración y muy calientes, así como el sauna (Viñas, F, 1989).

Los baños que alternan agua fría con caliente se basan en la ley de la acción y la reacción; su principal efecto es estimular la circulación de la sangre y reducir las inflamaciones. Suelen aplicarse sumergiendo la parte afectada dos o tres minutos en agua caliente, para después sumergirla medio minuto en agua fría; este proceso se repite varias veces y se termina siempre aplicando agua fría.

Las dolencias y enfermedades en que está indicada la terapia externa del agua son casi innumerables. Por ejemplo; la anemia con baño templado de pies y brazos. Baño frío de pecho y espalda. La anorexia, con fricción, baño o chorro de agua fría en cuerpo entero, la gastritis, con compresa de agua caliente sobre el abdomen, etc.

El agua en sí posee una serie de propiedades físico-químicas que la hacen muy adecuada para la aplicación de estímulos térmicos. Posee una gran capacidad para absorber calor y además es una buena conductora del mismo. Clasificaremos los distintos procedimientos hidroterápicos en:

  • Muy fríos (8-15 0C).
  • Fríos (16-29 0C).
  • Tibios (30-33 0C).
  • Punto o temperatura indiferente (34ºC – 35ºC).
  • Calientes (36-38 0C).
  • Muy calientes (por encima de los 39ºC).

Con los estímulos mecánicos del agua, podemos reforzar el efecto de los estímulos térmicos sobre los vasos sanguíneos de la zona tratada. La combinación de estímulos térmicos y mecánicos (fricciones, cepillados, masaje subacuático, etc.) ocupan un lugar importante dentro de la Hidroterapia. Tal es el caso de las aplicaciones frías de agua con fricción mediante un paño áspero. Con ello se consigue disminuir la sensación de frío y mejorar la reacción vascular.

Los preparados medicinales que podemos añadir al agua (sal, esencias, extractos de plantas, etc.) poseen, en general, una doble acción. Por un lado, actúan estimulando directamente, estímulo químico, las terminaciones nerviosas cutáneas, que, por vía refleja, producen contracción o dilatación de los vasos de la piel, reforzando por lo tanto, el efecto térmico proporcionado por la temperatura del agua. Por otro lado, una pequeña porción de preparados medicinales es absorbida por la piel y por la respiración, distribuyéndose a través de la sangre por todo el organismo (corazón, músculos, articulaciones, etc).

Al introducimos en el agua, la presión hidrostática que se ejerce sobre nuestro cuerpo aumenta por el peso del agua, y, como es lógico, se incrementará a su vez a medida que el cuerpo se sumerja más profundamente En un baño completo (cuerpo sumergido, excepto la cabeza) la presión ejercida por el agua hace disminuir el perímetro torácico de 1 a 3,5 cm, mientras que el perímetro abdominal se acorta de 2,5 a 6,5 cm. Los baños parciales de las piernas (nivel de agua hasta la ingle) favorecen en ellas el retomo venoso, lo que va a constituir una medida de apoyo en el tratamiento de las varices, y más si el agua está fría. Al existir una mayor presión en nuestra superficie corporal, se comprimen los vasos sanguíneos, predominantemente los superficiales y en particular las venas, por lo que habrá un aumento del reflujo venoso hacia el corazón, fortaleciendo este órgano. Las personas con problemas cardiovasculares deben ejecutar este baño pausadamente, a fin de que el sistema vascular tenga opción a adaptarse a la presión y al levantarse (Viñas, F, 1989).

El cuerpo, o una parte del mismo sumergido dentro del agua experimenta una cierta resistencia al movimiento, quiere decir, cierta dificultad de movimiento, que se incrementará cuanto más rápido sea el movimiento y mayor la superficie de la parte del cuerpo que movamos. Esta resistencia debida al agua la aprovecharemos en la gimnasia subacuática para fortalecer músculos debilitados en rehabilitación.

Si anteriormente se ha dicho que el agua se limita a ser el intermediario directo de efectuar modificaciones importantes, éstas las podemos clasificar en tres apartados:

  1. Reacción nerviosa
  2. Reacción circulatoria
  3. Reacción térmica

La reacción nerviosa, es una reacción de sensibilidad, que varía según la temperatura del agua. Con el agua fría se excita en su más alto grado la sensibilidad periférica, especialmente los vasos superficiales, lo que hace que el sistema nervioso recobre y aumente el tono, de ahí que esta reacción sea eminentemente tónica.

El agua muy caliente, al igual que sucede con el agua fría, excita sin llegar a poseer la acción tónico-sedativa en la misma intensidad. El agua caliente produce sobre el sistema nervioso un efecto menos marcado, más agradable, más sedante, con la única contrapresión. El agua templada carece de excitación, produce una acción sedante y ligeramente tónica.

Por lo anteriormente expuesto, debemos tener precaución al momento de aplicar la hidroterapia, especialmente en pacientes con afecciones cardiacas. Priessnitz, antes de someter a tratamiento a los nuevos pacientes los observaba e interrogaba, oponiéndose rotundamente a tratar a toda persona que sintiera palpitaciones o ahogos.

Dentro de los tratamientos hidroterápicos de encuentran los hidromasajes parciales, totales, las bolsas, compresas, las duchas, chorros, piscinas terapéuticas, terma de sudación, pediluvio, piscina fría. Por otro lado, se encuentra la balneoterapia o talasoterapia.

Las bolsas y compresas son tratamientos locales y de larda duración, o sea, cuando se aplica una bolsa a una zona dolorosa del cuerpo, la misma puede utilizarse por un tiempo indefinido hasta que el paciente haya sentido alivio. Si el líquido contenido en ella se enfría, se pude llenar nuevamente con agua caliente.

Los hidromasajes se aplican con una temperatura entre los 40 y 45 grados, su duración no debe exceder de los quince minutos. No se debe abandonar al paciente, es necesario estar cerca de él y observarlo, para cualquier cambio que se produzca en la coloración del rostro y si existe una situación anormal, inmediatamente dar por terminado el tratamiento. Otro tipo de aplicación son las inhalaciones que duran aproximadamente de diez a quince minutos ( Moreira, E., 2000).

Es necesario destacar, que el agua es un elemento esencial para el organismo, pues ya sea en forma de linfa o de sangre transporta, disuelve, distribuye los alimentos por las células, remueve residuos, etc. Tanto su ingestión (agua pura, preferentemente de fuente mineral, o en forma de infusiones) y su uso en baños de limpieza diarios, como su aplicación a través de métodos específicos, constituyen una manera segura de utilizar la naturaleza para conseguir el equilibrio del cuerpo.

En consecuencia, la Hidroterapia debe ser individualizada según la enfermedad, el momento evolutivo, las articulaciones afectadas, las enfermedades concomitantes, etc.

En sí misma, es una terapéutica funcional, fisiopatológica y no etiológica.

Cabe destacar que, las terapias se deben realizar lejos de las comidas dado que el proceso digestivo utiliza gran cantidad de riego sanguíneo.

2. Talasoterapia

Talasoterapia del griego talaso: agua de mar, una rama de la medicina que trata de utilizar todos los elementos del medio marino ya sea, agua, aire, arenas, lodos, limos y algas con fines terapéuticos.

La talasoterapia es el tratamiento de las enfermedades por medio del agua del mar , ésta se puede utilizar por distintas vías : Tópica o local, oral, rectal, parenteral (inyectada por las diferentes vías),o por instilación en las cavidades naturales como las fosas nasales, oídos, boca.. etc. Para su uso terapéutico el agua no puede calentarse por encima de los 40º C, y debe de recogerse usando un filtro especial de 0,22 micras, para purificarla y librarla así de substancias tóxicas que vertemos al mar, incluidos los temidos metales pesados (Talasoterapia, 2001).

Debe de recogerse en los vortex marinos y conservarse refrigerada hasta su uso. Puede usarse el agua del mar hipertónica, tal como a su recogida y es muy eficaz de esta manera por vía oral en agotamiento psíquico y físico, anorexia, astenia, depresiones y trastornos psiquiátricos, retrasos en el crecimiento, osteoporosis, e hipotensión. En forma isotónica se utiliza para las vías parenterales y mesoterapia, siendo un complemento eficaz de la acupuntura.

Isotónico por vía oral esta indicado en gastroenteritis, ezemas, además de por vía externa mezclado con arcilla, tratamientos prenatales, anemias, vómitos, constipaciones, disenterias, colibacilosis, esclerosis en placas, tuberculosis, trastornos ginecológicos, sinusitis, adenoides, urticarias, psoriasis, alergias, micosis e infecciones en general. En diluciones con agua fontana hipertónicas en eritemes del lactante ,quemaduras de 1º grado, envejecimiento cutáneo precoz, acné, seborrea y en general todas las patologías que necesitan un aporte hídrico cutáneo, natural y equilibrado.

Según el componente mineral predominante, las aguas mineralizadas tienen diferentes efectos sobre el organismo:

Bicarbonatadas: facilitan la digestión y la secreción pancreática y tienen efecto antiácido bebidas en ayunas.

Cloruradas sódicas: son estimulantes y anti-inflamatorias generales del organismo y protegen de numerosas enfermedades de la piel.

Ferruginosas: son utilizadas como ayudas en el tratamiento de anemias y en regímenes de adelgazamiento.

Sulfatadas: se emplean para trastornos del hígado y de la vesícula. También tienen un efecto diurético y laxante.

Radioactivas: en forma de baño, son analgésicas y sedantes, utilizándose en el tratamiento de la depresión y el estrés.

Sulfuradas: indicadas para afecciones de la piel y del aparato respiratorio.

Carbónicas: estimulan el apetito y favorecen el buen funcionamiento del aparato circulatorio. Son muchas las afecciones que pueden mejorar con la presencia del mar: respiratorias, musculares, dermatológicas, cardíacas, infecciosas, metabólicas y reumáticas, entre otras. Niños y ancianos son quienes más pueden notar sus efectos, pero también quienes padecen tuberculosis ósea, ganglionar, articular y peritoneal (no la pulmonar), raquitismo, cansancio y estrés.

Desde el punto de vista físico, los efectos más inmediatos son de tipo muscular. El movimiento de las olas contra el cuerpo es como un masaje que relaja y tonifica los músculos, una experiencia de sobra conocida por los cientos de personas que, en todas las playas, se mantienen inmóviles dentro del agua, a la altura de la cadera, durante horas, incluso. Otras prefieren, por su parte, caminar dentro del agua, tratando de endurecer sus piernas venciendo la resistencia del líquido elemento (Viñas, F; 1989).

Las posibilidades que ofrece el mar para el fortalecimiento y recuperación de los músculos cansados convierten al mar en un lugar idóneo de vacaciones tanto para deportistas como para ejecutivos estresados que apenas mueven un músculo durante el año. De hecho, modernos establecimientos de talasoterapia, situados a la orilla del mar, y con todos los lujos de un gran hotel, se han convertido en los lugares de moda elegidos por ambos colectivos no solo en verano sino durante todo el año.

Son establecimientos que combinan las tradicionales propiedades terapéuticas del mar con las más modernas técnicas y conocimientos aplicados a conceptos como la temperatura, la carga iónica, la presión y la presencia de minerales en sus aguas. En Canarias se encuentra el mayor centro de talasoterapia de toda Europa: Talasoterapia Canarias.

La movilidad que se consigue en el líquido elemento hace que las piscinas con agua de mar estén indicadas para todo tipo de ejercicios de rehabilitación, ya que como indica el doctor Guzmán: «nos permiten la recuperación de secuelas físicas e incluso algunas de tipo neurológico, ya que en el agua tienen que valerse por sí mismos».

Pero lo que distingue el agua de mar de la clorada o la de río es la cantidad de nutrientes que contiene. Las sales marinas en suspensión, como el sodio o el cloro, junto con minerales como el yodo, presente en las algas y deficitario en el hombre, ejercen una función beneficiosa sobre el organismo al entrar en contacto con la epidermis. A través de ella, se incorpora a la sangre y al sistema linfático.

Para que sea más efectivo, las algas y limos pueden aplicarse directamente en cataplasma sobre la superficie dérmica, con lo que «se produce una osmosis entre los minerales, el agua y la piel, de efectos terapéuticos inmediatos». Los fangos, por su parte, están indicados para aplacar el dolor de las enfermedades reumáticas, desintoxicar la piel y combatir la celulitis, entre otros.

Además del agua y las sustancias que se forman en ella, el mar proporciona un componente esencial en el restablecimiento de la salud, el clima. El descenso de la tensión arterial es destacado a orillas del mar, ya que los ambientes húmedos tienen un efecto sedante, producen relajación y atonía, sobre todo si además de ser húmedos disponen de una temperatura agradable entre los 20 y 30 grados.

El clima marino ejerce una doble acción: por una parte es estimulante, y por otra sedante. Es estimulante por la luminosidad, la ionización y las sustancias salinas en suspensión. Y es sedante por su temperatura, prácticamente constante, su abundante humedad y su alta presión atmosférica (Llorens, C;1999).

El aire puro y rico en yodo, con vientos frecuentes, que puede encontrarse en la orilla del mar está especialmente recomendado en alergias, migrañas y fiebre del heno. No es recomendable, en cambio, para los casos de hipertiroidismo, gastroenteritis, enfermedades crónicas del corazón, nerviosas, renales y del sistema neurovegetativo. La alternativa para estas personas es acudir a un centro de talasoterapia, que si bien utiliza el agua de mar en sus curas, lo hace en locales cerrados.

Y si en el siglo XIX el mar se perfilaba como un lugar en cuyas aguas se podía recuperar la salud, en el siglo XXI el mar puede convertirse en la gran despensa farmacéutica en la que encontrar remedios para enfermedades para las que hasta ahora no se dispone de curación.

La lista de organismos que han demostrado eficacia contra alguna enfermedad o afección es interminable. Estos son algunos de los más recientes:

  • Algas rojas
    Un espermicida experimental que contiene un extracto de algas rojas ha probado ser más efectivo que los espermicidas disponibles para proteger contra el herpes simple, según un estudio realizado en ratones.
  • Algas azules
    Diversos estudios en ratas han demostrado que los suplementos de algas azul verdosas pueden reducir los niveles de colesterol en la circulación.
  • Ostras
    Según un trabajo publicado recientemente, las ostras son una gran fuente de proteínas y minerales. Consumir una docena de ostras constituye una ración de proteínas suficientes para toda la jornada de una persona adulta. Su contenido en hierro, cobre, calcio y fósforo, además de vitaminas A, B, C, y D hacen que estén indicadas para las personas con anemia, inapetentes y personas con dificultades digestivas.
  • Conchas marinas
    Las conchas y corales están siendo utilizadas para la reconstrucción dental y ósea. Ahora, además, pueden tener una aplicación para perder kilos. Un aminopolisacárido procedente de los caparazones se adhiere activamente a la grasa, disminuyendo su asimilación y favoreciendo su eliminación.
  • Marisco
    Según un trabajo del Hospital de Brighan, en Boston, las dietas ricas en mariscos o aceites de pescado benefician a los enfermos con artritis reumatoide o con enfermedades inflamatorias intestinales. La duración media de la cura termal, en la actualidad se sitúa entre tres y siete días, sin embargo, lo más recomendable para que el efecto de dicha cura sea duradero, son los quince días.

Respecto a las contraindicaciones, existen muy pocas para la cura termal, que se limitan a casos extremos: fases o brotes agudos de enfermedades (insuficiencia renal, cáncer), enfermedades graves: cirrosis, úlceras activas, cardiopatías, hipertensión descompensada. Además tenemos la menstruación y el embarazo.

3. Hidrogimnasia

Los estímulos de orden dinámicos, aunque no sean hidroterápicos, los incluimos dentro de este género por ser un pilar importantísimo de la hidroterapia. A estos pertenecen los ejercicios en el agua. Este método aprovecha las propiedades físicas del agua que permiten desarrollar las funciones anatómicas y fisiológicas de las articulaciones y músculos en forma normal, usando la flotación como facilitador cinético, las diferencias de presión como resistencia, los flujos turbulentos como tracción.

Cuando un cuerpo se mueve a través del agua, pueden tener diferencias de presión alrededor de este cuerpo. Existe un incremento de la presión en el frente, y un descenso en la parte posterior del cuerpo, ocasionando que el agua fluya en remolinos, teniendo lugar en el área posterior del cuerpo, produciendo una turbulencia; esto tiene un efecto de tracción. Variando el arco de onda puede alterarse la resistencia al movimiento del cuerpo.

Pueden trabajarse diversas áreas utilizando patrones de movimiento. Puede darse mayor resistencia a los componentes del movimiento, aumentando la velocidad, aumentando el brazo de palanca, cambiando con rapidez la dirección del movimiento. Cuanto más fuerte sea el ejercicio exigido, tanto mas firmemente deberá apoyarse el paciente. Es importante que la posición y peso corporal se utilicen eficientemente para permitir una economía de esfuerzo mientras que se obtenga el máximo de trabajo por parte del paciente ( Lavado, P, 2001).

La Hidrogimnasia, es la gimnasia aplicada dentro de la piscina, con o sin elementos. Se aplica a personas con discapacidad física, embarazadas, adulto mayor o jóvenes con necesidad de realizar ejercicios.

ción es una actividad recreativa especialmente útil que requiere de mayor coordinación y de un nivel más especializado. Las distintas brazadas requieren el empleo de una amplia variedad de músculos, y muchos pacientes que se hallan gravemente dificultados fuera del agua se encuentran sorprendentemente ágiles en la piscina. Cabe destacar el gran valor del efecto psicológico que implica la utilización del agua como herramienta terapéutica.

Cuando un paciente discapacitado ingresa por primera vez lo hace bajo indicación médica, con un diagnóstico determinado, una frecuencia y duración, acorde a su necesidad.

El paciente debe ser registrado con la información pertinente. El profesional tomará una breve historia del comienzo, duración e importancia del estado del paciente, experiencias previas con el medio, miedos, confianza y tolerancia a las temperaturas del agua.

Al paciente se le proporciona una explicación de las actividades que ha de recibir y los efectos posibles, cualquier precaución se le explicará inmediatamente antes de que ingrese a la piscina. Como muchos pacientes son temerosos al agua, debe tenerse cuidado en infundirle confianza, facilitándoles el ver como otros pacientes realizan la actividad antes de ingresar al agua.

Si el paciente es independiente, puede penetrar a la piscina descendiendo lentamente, si el paciente es aprensivo será conveniente la ayuda del profesional que lo acompañe tomado de la mano para estimularle confianza.

La progresión del ejercicio estará determinada según las respuestas del paciente, evaluando los efectos producidos en la primer clase, es común en pacientes temerosos, obtener resultados poco esperados, esto se debe en gran parte, a la situación estresante que es sometido, considerando que es encuentra en un medio desconocido. Estos pacientes son los que más tarde sienten en concluir el tratamiento ( Giorgetti, A, 2001).

4. Watsu

Watsu es la unión de dos palabras, dos ambientes y dos técnicas. Combina armoniosamente la técnica japonesa Shiatsu, una forma de masaje que incluye estiramientos y el trabajo puntual para ayudar a lanzar obstrucciones a lo largo de los meridianos del cuerpo, y el ambiente acuático, haciéndolo un masaje flotante. (Watsu www.lindisima.com/watsu.htm ,2002)

El masaje Watsu tiene la virtud de relajar y energetizar al mismo tiempo aunque suene paradójico. La técnica Watsu fue creada en USA por Harold Dull en Harbin Hot Springs, California. Ha ganado popularidad rápidamente y se ha extendido a Europa y algunos países de Latino América y al resto del mundo.

Su creador, estudió Shiatsu en Japón, cuando regresó a USA hace más de 15 años empezó a mezclar Shiatsu con terapias en el agua. Según Dull el masaje Watsu ayuda a «deshacernos de la tensión, el relajamiento llega a medida que lo músculos son estirados.» Dull cree que el Watsu ayuda no solo al que recibe el masaje sino también al terapeuta.

Harold Dull, observó que en un medio acuático el masaje en el cuerpo del receptor se deslizaría fácilmente y naturalmente en muchas posiciones que relajan que sería imposible realizarlos en la tierra.

Flotando horizontalmente, apoyado por el agua suave y los brazos del terapeuta, la espina dorsal era liberada de su prisión gravitacional. Este liberar de la espina dorsal es esencial para cada sesión de Watsu, porque permite el movimiento profundamente curativo de la energía que puede conducir al lanzamiento de tensiones físicas y emocionales desde hace mucho tiempo contenidas (What is Watsu www.shareguide.com/watsu.html, 2002).

El estirar apacible de Watsu y el tirar promueven flexibilidad y la flexibilidad de la espina dorsal. Las mujeres embarazadas se benefician grandemente de Watsu al igual que los atletas, ésos que sufren de los músculos y de los empalmes doloridos, y las condiciones tales como fibromyalgia (dolor crónico en los músculos y los tejidos finos suaves que rodean empalmes) y esclerosis múltiple.

Las personas que han recibido este masaje expresan también que han experimentado una relajación profunda. Personas que han sufrido accidentes expresan que el Watsu las ayudado a rehabilitarse ( Watsu www.lindisima.com/watsu.htm, 2002).

El Masaje Watsu se hace en una piscina o área especial en el spa. Usualmente el agua es tibia. La combinación de terapia física, relajamiento, meditación, el ambiente acuático, y la temperatura agradable de agua contribuyen a experimentar un masaje extraordinario.

Este masaje envuelve el masaje en si mismo y movimientos en el agua parecidos a algunas formas de danza. A las personas que reciben el Watsu por primera vez se les guía más que a personas que han recibido el masaje varias veces. Cuando la persona esta muy familiarizada con el masaje se le deja seguir sus movimientos instintivos ( Watsu www.lindisima.com/watsu.htm, 2002).

El agua tiene que cubrir hasta el pecho a la persona recibiendo el masaje. El cliente y el masajista usan trajes de baño lo que hace que algunos clientes se sientan cohibidos. En realidad la masajista (o el masajista) está haciendo un masaje. Estas personas están acostumbrados a hacer Watsu y son profesionales por lo que no hay motivo para tener reservaciones en este aspecto.

El Watsu es un masaje único porque utiliza el agua como medio. El contacto con el agua y la libertad de movimientos que ésta ofrece hace que el masaje sea uno de los masajes mas relajantes que existe.

El estar en agua caliente ablanda los tejidos finos y calma la mente. La flotación crea un sentido de la ligereza, y una opinión alterada de la gravedad y del tiempo. El ritmo de los movimientos, de la respiración, crea una sensación de ser entendido, de profunda seguridad y acogida. El masaje calma los músculos doloridos (Aquatic Bodywork Association, 2002)

La premisa de aprender Watsu, como el de tan muchas otras formas terapéuticas, es que los médicos pueden dar solamente al grado de su propio desarrollo personal. El programa de entrenamiento de Watsu, por lo tanto, es intensivo. Los estudiantes pasan centenares de horas en donde aprenden y practican las variadas técnicas; cómo mover y liberar el cuerpo en agua. También aprenden sobre sí mismos, con las aberturas espirituales que vienen de recibir tanto Watsu, y procesando los efectos emocionales de hacer y de recibir tal trabajo profundo e íntimo (Aquatic Bodywork Association, 2002).

El renombre cada vez mayor de la técnica es en gran parte debido al hecho de que cada sesión de Watsu es no solamente un masaje, sino también una experiencia profunda que causa muchos «cambios curativos» en los niveles físicos, emocionales y espirituales.

Watsu es ofrecido por terapeutas del masaje, también es utilizado por muchos terapeutas físicos. En efecto, Watsu se parece mezclar bien con casi cualquier otra modalidad curativa.

5. Biodanza Acuática

La Biodanza Acuática es una de las extensiones más importantes de la Biodanza porque actúa directamente sobre el psiquismo celular. Los movimientos dentro del agua reproducen el estado arcaico de flotar en un caldo primordial Biodanza Acuática induce la suprema experiencia de fusión con la totalidad.

Durante las sesiones se realizan ejercicios de carácter lúdico, de integración motora, placer cenestésico, fluidez, contacto y regresión. El sentimiento de revitalisación y armonía que se produce, predispone a las personas a nuevas formas de acción y de relacionamiento con los otros ( Toro, R., 2000).

Esta técnica puede hacerse en piscina a temperatura corporal, en aguas termales o en el mar templado.

La Biodanza Acuática integra cinco líneas de vivencia:

Vitalidad: eleva el humor endógeno, por esta razón es indicada en casos de personas con depresión y angustia existencial. La acción de Biodanza no es a través del análisis o de la elaboración de vivencias, sino que actúa sobre el “psiquismo celular” o Inconsciente vital, así se restablece el bienestar cinestésico y la alegría de vivir. El efecto anti-estrés de la Biodanza Acuática no se debe solamente a la inducción de estados de relajación en movimiento sino a la producción de un equilibrio entre el sistema nervioso simpático adrenérgico y el parasimpático colinérgico.

Sexualidad: Aumenta la capacidad de entrega. La sensación de calor, armonía y dulzura permite la aparición del erotismo y la sensualidad. Los ejercicios permiten compartir el placer de vivir y conectar con las demás personas. El encuentro con otros en el agua, los juegos y las caricias en el medio líquido y fluido adquiere cualidades especiales. La totalidad de la piel está en contacto con el agua y transmite una sensación de placer y calor que aumentan la intensidad erótica inducida por el contacto.

Creatividad: El sentimiento de libertad y conexión consigo mismo despiertan la necesidad de danzar en la naturaleza formando parte de ella. Las personas realizan su propia danza, con profunda sinceridad y eventualmente entran en éxtasis.

Afectividad: La vivencia de formar parte de la comunidad humana, supera las tendencias neuróticas a la discriminación. Todos los miembros del grupo son una fuente de amor, respeto y belleza de sentimientos. La ternura surge espontáneamente como respuesta afectiva y como necesidad de dar y recibir amor.

Trascendencia: La finalidad suprema de la Biodanza Acuática es la realización del trance con el posterior estado de expansión de consciencia. En el estado regresivo, se reeditan patrones fisiológicos del estado perinatal. Hay cambios del metabolismo y modificaciones cardiovasculares propias del infante. Se produce así la restauración de todas las funciones orgánicas y representa, por lo tanto, un verdadero renacimiento. Al salir del estado regresivo el individuo presenta un estado eutofórico, de plenitud u armonía orgánica.

Los efectos a nivel orgánico de la Biodanza Acuática son: integración global de todas las funciones del organismo debido a la desaceleración y a la actividad motora no intencional en la que el cuerpo se mueve como una unidad; optimización de los mecanismos de autorregulación neurovegetativa ( Toro, R., 2000).

A nivel psicológico los efectos son: disolución de tensiones motoras crónicas, superación de los estados de angustia, elevación del humor endotímico (factor antidepresivo), estimulación del instinto lúdico, expresión de emociones, activación del sentimiento de libertad y permiso para ser espontáneo, capacidad para reencontrarse y tomar contacto consigo mismo, restauración del erotismo.

Los efectos sobre la existencia y la elevación de la cualidad de vida se producen en el sentido de un cambio profundo y duradero de actitudes internas.

Las condiciones técnicas y metodológicas son:

  • Los miembros del grupo pueden usar un traje de baño o estar desnudos.
  • La piscina térmica debe alcanzar entre 36ºC Y 37ºC.
  • En el mar sólo puede hacerse si la temperatura se asemeja a la del cuerpo.
  • La sesión debe ser de alrededor de dos horas.
  • La profundidad del agua debe ser tal que los participantes toquen con sus pies en fondo.
  • Las músicas debe ser apropiada a los ejercicios y a veces la sesión puede realizarse sin música.

Discusión

A lo largo de la presente investigación, se ha tratado de ilustrar diversos elementos que muestran a la metodología propuesta como un aporte integral de las enfermedades. A continuación se hará una reflexión entorno a estos elementos, con la intención de visualizarlos como un conjunto de conocimientos que se integran para dar sentido al objetivo de esta investigación.

En primer lugar, ha sido posible observar cómo los conceptos de salud y enfermedad son totalmente dependientes del contexto de donde emergen, lo que lleva a considerarlos como altamente dinámicos. Por lo tanto, distintas definiciones expuestas en esta investigación, no coinciden en establecer la salud como un estado absoluto del ser humano.

Por un lado, esto permite reflexionar acerca de la importancia de la experiencia sociocultural en la vida de los individuos, y por ende en la enfermedad. Por otro lado, reconocer que como la salud no es un concepto unívoco y a lo largo del tiempo ha variado, estamos frente a la posibilidad de continuar enriqueciéndolo con nuevos conocimientos.

En esta investigación, la revisión de los conceptos mencionados, ha permitido visualizar cómo los cambios en el modo de concebir la causa de la enfermedad están ligados estrechamente a avances en la medicina y salud pública. Es decir, que bajo cada supuesto de lo que es salud, se construye un modelo que guiará el accionar de las sociedades en este sentido.

Sin desmerecer los logros del modelo biomédico, la intención de este estudio ha sido demostrar, que dados los emergentes conocimientos, ha llegado un punto en el cual deja de satisfacer las necesidades de la población, sólo gracias a las cuales tiene sentido, y comienzan a observarse sus falencias en distintos órdenes. Lo que parece más coherente, es hacer referencia al abandono del cuerpo al que quedan expuestas las personas.

No son escasos los autores que han hecho mención de este fenómeno, caracterizándolo como una situación grave, que debe ser urgentemente transformada. Esto, porque supone pérdida de libertad del individuo en tanto no se le reconoce como un ser autónomo y se le deja absolutamente dependiente de otro, que en este caso es el médico experto, el que ‘sabe’ lo que es mejor.

En este mismo sentido, investigadores de las ciencias sociales, naturales y de las propias ciencias médicas, han establecido que al dejar de lado la corporalidad, se pierde la posibilidad que las personas hagan una conexión de sentido entre su enfermedad y su vida, perdiéndose así una oportunidad que se presenta para mejorar la calidad de esta última.

Esta situación, que ha sido ampliamente estudiada, ha propiciado cambios en las actuales políticas sanitarias, y en este momento se está intentando validar un modelo denominado Biopsicosocial , el cual insiste en la imposibilidad de separar las experiencias biológicas, psicológicas y sociales de los individuos. Sin embargo, no existe una definición clara del marco general desde donde dan sentido a estos conocimientos.

Es importante reconocer, la validación hecha desde aquí, al intento de comprender la experiencia humana como un conjunto de elementos interrelacionados, imposibles de aprehender por separado.

En segundo lugar, a través de la revisión del enfoque psicosomático, puede establecerse que es una aproximación desde la medicina al intento de unir las realidades mental y corporal, consideradas separadas en el modelo biomédico.

Lo que de acá se extrae, es por un lado la primera introducción del sujeto al discurso médico, que se logra al relacionar las vivencias afectivas con sintomatologías corporales. No obstante, no se logra avanzar hacia una comprensión integrada de la experiencia de las personas, ya que se sigue sosteniendo un discurso dualista, donde las causas que antes podrían ser orgánicas ahora se vuelven psicológicas.

En cuanto a la Psicología de la Salud, esta se instala como un quiebre al modelo clínico tradicional, e intenta dar cabida a la participación de las personas en los procesos que rodean la experiencia del enfermar.

Desde aquí surgen múltiples investigaciones, que apuntan a validar una posición más activa y considerablemente más autónoma en las personas, haciendo énfasis en la prevención y promoción de la salud por sobre los tratamientos. Es decir, acercando conocimientos a las personas para que en su accionar diario sean capaces de mejorar su calidad de vida.

Resulta interesante observar, cómo desde las distintas áreas de conocimiento revisadas, se insiste en la necesidad de recuperar un cuerpo dejado de lado durante largo tiempo, lo que a su vez supone una forma de aprehender la realidad radicalmente diferente a la del modelo tradicional. Es así como llegamos a encontrarnos con una propuesta que se sitúa en otro marco de referencia , el cual le permite dar sentido a una innumerable gama de conocimientos que rebasan los supuestos del paradigma moderno.

La denominada Medicina Integral se sitúa en una posición totalmente distinta al modelo actual, ya que parte de la base de la imposibilidad de entender los fenómenos separados de la experiencia de quien los percibe, por tanto no supone al cuerpo y la mente como experiencias separadas.

El modo de concebir la enfermedad entonces, es también diferente, como también el papel del enfermo y el médico. Desde aquí, la enfermedad contiene pleno sentido en la vida de las personas, y la toma de consciencia de este sentido es la base para la recuperación de toda afección.

Es en este momento, donde cabe hacer referencia a la importancia del agua como herramienta terapéutica, teniendo un vital aporte en la promoción y en la conscientización de estados saludables; tanto a nivel físico, psicológico y social. Notamos que cuando nos conectamos con ella, lo hacemos con la fuerza de la vida. Vinculamos el mundo físico con el emocional.

Al concebir desde la Medicina Integral la no separación entre cuerpo y mente, sino más bien como dos experiencias de un mismo acontecer, el estar en un escenario terapéutico distinto como lo es el agua, estos pacientes discapacitados se observan `normales’ y con mayor autonomía. Les permite tomar consciencia de su cuerpo y de su enfermedad, asimismo ocurre con su estado mental.

Se construye un espacio y tiempos de reflexión personal, focalizando su atención, en sus estados psicológicos, físicos y también se abre la posibilidad de readaptación al medio. De esta manera, la conexión de sentido entre cuerpo y mente, y utilizar el agua como herramienta terapéutica, contribuyen a tomar consciencia de qué es lo que queremos, qué esperamos y cómo podemos cambiarlo a modo de encontrar acciones que favorezcan comportamientos saludables.

Se experimentan diferencias en los casos estudiados, ya que el mismo elemento, en este caso el agua, nunca va en línea recta, sino más bien, cursa con meandros a su propia ritmo creativo. Las personas que utilizan el agua durante períodos establecidos de tiempo, sufren modificaciones particulares según en el estado mental, espiritual, físico y social en que se encuentren.

Cabe destacar, que la salud comportamental de un individuo se ve reflejada en relación a su bienestar subjetivo y con una adaptación al medio que se evalúa en las relaciones sociales. Se conjuga un elemento personal, subjetivo, a lo largo de la dimensión bienestar/malestar, y un componente social, objetivo, de adaptación.

El Bienestar Subjetivo, sería un indicador pertinente a la salud mental, y no, o no por fuerza, como elemento por sí mismo constitutivo o integrante de ella. Se afirma, que no resulta posible definir salud mental sin alguna referencia al bienestar personal o a una felicidad que incluye cierto grado de calidad y frecuencia de experiencias vitales satisfactorias.

Lo que se intentó investigar mediante el uso del agua como herramienta terapéutica fue de cierto modo, ver la potencialidad de la persona por restaurar su estado actual en el proceso salud-enfermedad. Para esto, es de vital importancia considerar cuán adaptada está la persona socialmente y grado de satisfacción bajo condiciones no de extrema adversidad, entre otras.

El nexo entre bienestar y salud comportamental se traba en y por la mediación de la acción, en este caso el uso del agua, la cual tiene su razón de ser por la articulación de las acciones de la persona con las respectivas experiencias que se sacan de ellas; en las dependencias funcionales y relaciones de contingencia, ya sean de refuerzo, incentivo, etc.

Por ello, la salud de una persona debe ser entendida como la capacidad de autoprocurarse vivencias satisfactorias. La importancia reside no en la condición misma del sujeto, en este caso discapacitados, sino más bien, en la capacidad de autogestionar comportamientos saludables que los hagan sentirse felices y satisfechos.

Por el contrario, el problema de un individuo se sitúa en la incapacidad de valerse por sí mismo en orden a su propio bienestar o a ser feliz, careciendo de la disposición para hacerlo. No es sólo una mala gestión de la propia experiencia, sino por una incapacidad de autocuidado, de gestionar mejor la vida, de autoprocurarse vivencias satisfactorias.

El agua, fuente de acción, motivación, purificación y generación de vida, nos lleva a entender cómo por sí misma moviliza, comunica y transforma información a nivel emocional y físico.

Conectarse con el agua nos engendra diversas sensaciones de placer y plenitud, ampliamente difundidas en los distintos modos de usar el agua como herramienta, ya sea con baños marinos, con aromas o hierbas, baños de vapor o la simple ducha energetizante.

El concepto de salud comportamental como potencial de bienestar autogestionado es unidimensional, sin embargo, aún es compatible con la idea hoy prevaleciente de que son varios los criterios que discierne la salud de la enfermedad.

La capacidad de autocuidado ha de ser evaluada y operacionalizada en diversos indicadores, tales como; afecto positivo, ausencia de afecto negativo, adaptación social, buena comunicación con otras personas, entre otras.

El concepto de salud mental como capacidad o disposición de cuidar de uno mismo y de valerse por uno mismo en orden a ser feliz es del todo coherente con la presente investigación. La propuesta de una noción así tiene valor pragmático. Contribuye a identificar la finalidad esencial de cualquier terapia psicológica: restaurar esta capacidad en el sujeto o, en un enfoque más positivo, incrementar el potencial de gestión en la autoprocura de vivencias satisfactorias en todas las personas. Enuncia qué a de entenderse por salud comportamental y no cuales son sus determinantes.

El agua, elemento básico y herramienta terapéutica, nos ayuda a profundizar y a encontrar determinados cambios en nuestra salud comportamental, que nos hacen sentirnos mejor y más satisfechos con nosotros mismos.

Uno de los secretos para mantener un equilibrio mental, es ser capaz de notar cuando estamos escogiendo o permitiéndonos pensar negativamente en vez que de manera positiva. Además, es importante considerar y estar alerta de cómo nuestro modo de vida afecta nuestro ánimo. Algunos indicadores que nos demuestran comportamientos saludables son: sentimiento de relajación, la habilidad para expresar nuestras emociones, logros alcanzados, tiempo para disfrutar de actividades que nos gusten, una dieta saludable, practicar un deporte de nuestro agrado, tener un trabajo que encontremos satisfactorio, un balance entre trabajo y placer y tiempo para la familia y amigos.

Por otra parte, debemos disminuir el estrés, sentimientos de frustración, esperar demasiado de nosotros mismos, sentimientos y pensamientos negativos, para lograr una mejorar calidad de vida.

No es posible despejar aquí la cuestión de si el potencial de ser feliz es solamente una tendencia, disposición personal, o es una capacidad en sentido estricto, al modo de la inteligencia o de las aptitudes primarias. Pero si hay que sostener que esta capacidad o disposición es investigable. En nuestro país, las investigaciones respecto a este tipo de prácticas aún están en pañales.

Por cierto, quedan muchas interrogantes en relación a los procesos en juego entorno a la salud y la enfermedad. Cabe reconocer que la siguiente investigación presenta algunas limitaciones, que principalmente se basan en las características propias del conocimiento.

Con esto pretendo expresar que una vez que se intenta comprender un fenómeno, se sabe que es desde una perspectiva limitada en el tiempo y en el espacio. Lo que implica, que todo intento de describir algo es sobre la base de que forma parte de un proceso en continua transformación. Constantemente unas ideas se van retroalimentando con otras, u otras se niegan entre sí dificultando la posibilidad de ordenar coherentemente la información.

Por último, se considera también una limitación de esta investigación, la falta de una fuente oficial que permita hacer referencia a las actuales políticas sanitarias en nuestro país. Lo que podría permitir complementar la información acá entregada, con el contexto en el que nos insertamos como profesionales de la salud.

Proyecciones finales

Con la presente investigación, intento dejar un sustento teórico relacionado con el uso del agua como herramienta terapéutica para los posteriores estudios que se realicen.

Es importante hacer mención sobre la diferencia que existe entre Bienestar Subjetivo y Calidad de Vida. Esta última se concibe como un amplio concepto que abarca tres significados: primero, calidad del entorno donde vivimos, segundo, calidad de la acción, es decir, la calidad interna para tratar los problemas de la vida y , tercero, disfrute subjetivo de la vida.

El tercer punto, se refiere a la calidad que personalmente tenemos de la vida, es decir, se encuentra en la experiencia personal de cada individuo. Acá, se situaría el Bienestar Subjetivo.

La investigación realizada, se entrecruza con lo que implica la calidad de vida y sus componentes, sin embargo, no es pertinente para los objetivos de la misma analizarla en detalle. No obstante, se abre la posibilidad de seguir estudiando las distintas variables que relacionan calidad de vida con la biología, ó nichos de adaptación social, ó con la teoría de sistemas, por ejemplo.

El concepto de Felicidad es definido como el grado con el cual una persona evalúa la calidad total de su vida presente, considerada en su conjunto, de manera positiva. Un sinónimo utilizado muy corrientemente, es el de Bienestar Subjetivo, el cual se usa para la satisfacción respecto a la vida en su conjunto, sino también para contrariedades específicas y humores pasajeros.

Es importante, que al realizar un análisis o evaluación sobre Bienestar Subjetivo y/o Felicidad, los cuales comparten muchos de sus enunciados básicos, se considere a nivel general, las condiciones del entorno y la calidad de la acción de las personas, para tener una idea global de su calidad de vida.

En la sociedad moderna, la gente disfruta más de la vida cuando tiene lazos afectivos con la familia y amigos y participan en actividades grupales o voluntarias. También, la gente más feliz, sería relativamente más saludable, extrovertida y capaz de controlarse.

La gratificación de las necesidades básicas, la autonomía y la libertad aumentarían el sentimiento de felicidad, también se entiende como consecuencia de la misma, que ciudadanos felices formen una sociedad mejor, ya que la felicidad haría que trabajen y se comporten de un modo más razonable.

A nivel individual, también facilita las relaciones sociales e incrementa la salud mental y física.

La intención de la presente investigación, es propiciar el uso del agua como propuesta terapéutica y de intervención. Colocando el énfasis en el autocontrol, la autorregulación y el auto cuidado de los pacientes, según sean las metas de la misma.

En este sentido, siendo el agua un recurso natural utilizable en nuestro país y, conociendo sus beneficios a nivel psicosocial, planteo la posibilidad de incluir proyectos de este tipo, tanto a nivel psicoterapéutico y también, a nivel social preventivo de enfermedades desde una mirada estatal.

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Alto Rendimiento

Regeneración acelerada de lesiones musculares en el futbolista profesional

José Manuel Sánchez

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  1. Introducción
  2. Lesiones musculares de causa extrínseca. Contusión Muscular
  3. Lesiones musculares de causa intrínseca
  4. Exploración clínica ante la lesión muscular del futbolista
  5. Consecuencias de la inactividad post lesión en el músculo
  6. Conclusiones I
  7. Reparación vs Regeneración
  8. Regeneración del músculo esquelético
  9. Microregeneración Endógena Guiada (MEG)
  10. Conclusiones II
  11. Bibliografía

PARTE I

Introducción

Son muchos los futbolistas profesionales de la liga española e internacional que acuden a mi consulta ante una lesión muscular, con el objetivo de reducir el tiempo de recuperación y garantizar una buena calidad de la regeneración del tejido muscular lesionado. Actualmente estoy reduciendo a la mitad de tiempo (en comparación con la mayoría de los tratamientos convencionales) el inicio de la actividad deportiva, tanto para las lesiones de rotura o distensión muscular de grado 1, como las roturas parciales de grado 2.

El tratamiento acelerado propuesto por el autor a las 24 horas de la lesión muscular, permite reducir el hematoma intra o intermuscular para favorecer a través de la Micro regeneración Endógena Guiada (MEG) la hiperactivación de las células satélites respecto a los fibroblastos.Al reducir el gradiente de proliferación de colágeno por parte de los fibroblastos favorecemos la neoformación de los miotubulos y la reducción del tejido cicatrizal. Las cualidades biológicas y biomecánicas son superiores a los actuales tratamientos de fisioterapia revisada en la bibliografía.

Son numerosos los futbolistas profesionales que ante una rotura muscular de grado 2 (Isquiotibiales, recto femoral, gemelos…) se les mantiene entre 5 y 6 semanas de baja hasta el inicio de la actividad deportiva, me atrevería a decir que en la mayoría de los casos. En la primera semana, mi intervención es de una importancia vital para garantizar una homeostasis adecuada de la regeneración muscular. Con mi nuevo método de tratamiento estoy reduciendo el tiempo de inicio de la actividad deportiva para las roturas parciales de grado 2 a 10 días y para las de grado 1 a 4-5 días .Sin duda alguna los resultados son excelentes y ya son muchos los futbolistas profesionales de la liga nacional e internacional que se están beneficiando de este nuevo método. Método que reduce significativamente las recaídas o recidivas, tan frecuentes en las lesiones musculares.

Las lesiones musculares, contusiones y distensiones o roturas musculares son traumatismos habituales en el fútbol profesional y su incidencia supone entre el 10% y el 55% de todas las lesiones deportivas (Zarins et al,1983).Los músculos se pueden lesionar a través de un golpe directo provocando una fuerza de compresión excesiva ,es decir una contusión y si se aplica una fuerza tensora elevada ,produciendo una distensión. Desde el punto de vista etiológico las lesiones musculares las dividimos en lesiones producidas por un mecanismo extrínseco o choque directo ,donde se incluyen las contusiones musculares y las lesiones por mecanismo intrínseco secundarias a un traumatismo intramuscular, como consecuencia de movimientos balísticos y estiramientos en acción excéntrica que originan una excesiva tensión en el músculo causando su lesión. Es importante señalar los factores etiopatogénicos que favorecen la aparición de este tipo de lesiones:

  1. el biotipo brevilíneo o hipermusculado
  2. la incidencia de lesión es mayor en los músculos biarticulares
  3. el exceso o el defecto de entrenamiento, un calentamiento inadecuado y el acumulo de fatiga y
  4. condiciones ambientales como el frío y la humedad influyen notablemente en la aparición de este tipo de lesiones musculares.


Lesiones musculares de causa extrínseca. Contusión Muscular

Se producen como consecuencia de un impacto directo sobre el músculo y éste se ve sometida a una fuerza de compresión contra el hueso subyacente ocasionando una rotura y hemorragia profunda. La lesión del tejido muscular y la hemorragia profunda se siguen de una reacción inflamatoria formándose un tejido de granulación que madurará para producir una cicatriz de tejido colágeno denso.

Las contusiones musculares se localizan con mayor frecuencia en las zonas profundas del músculo, cerca del hueso (Peterson y Renström, 2001) pero también pueden ser superficiales y aparecer en cualquier parte del músculo. La intensidad de estas lesiones se determina en función de la limitación de la movilidad que provocan en las articulaciones afectadas. Una contusión es leve cuando ocasiona una pérdida de menos de un tercio de la movilidad normal, mientras que las contusiones graves causan limitaciones de más de un tercio del recorrido articular normal (Peterson y Renström, 2001). Para valorar el pronóstico y la velocidad de recuperación es muy útil utilizar la clasificación de Jackson y Feagin (1973) (Fig.1).

Intensidad Síntomas Amplitud de Movimiento Capacidad Funcional
Leve Molestias Locales >90º Marcha Normal
Flexión Normal
Moderada Masa Muscular Dolorosa. Tumefacción <90º Marcha antiálgica.
Dolor al subir escaleras.
Dolor al levantarse.
Grave Dolor notable. Tumefacción elevada <45º Cojera intensa.
(Se necesitan muletas).

Fig. 1^: Clasificación de las contusiones del cuadriceps basada en la clasificación de Jackson y Feagin (1973).

En el momento que el músculo es sometido a un impacto brusco se producirá una hemorragia, que podrá ser intramuscular o intermuscular. En el caso de la hemorragia intramuscular, se producirá una elevación secundaria de la presión intramuscular comprimiendo los vasos sanguíneos e impidiendo que estos sigan sangrando (Peterson y Renström, 2001).Se produce una tumefacción que persiste más de 48 horas y que se acompaña de dolor y disminución de la movilidad. La sangre extravasada atrae por osmosis al líquido de los tejidos circundantes, lo que aumenta aún más el edema provocando una lesión hipóxica secundaria. Células indemnes que han escapado del daño ocasionado por el trauma o la contusión, sufrirán problemas metabólicos por falta de oxigeno a consecuencia de la menor circulación sanguínea producida por la reacción inflamatoria.

En zonas donde la falta de oxígeno es importante, las células pueden morir. El hematoma aumenta de volumen a consecuencia de la acumulación de más restos tisulares producidos en la zona afectada por la lesión hipóxica secundaria. A medida que las células son destruidas por el proceso inflamatorio, liberan más proteínas libres, lo que ocasiona el edema, produciéndose la lesión secundaria adicional. El insuficiente aporte de oxígeno a las células puede provocar acidosis, el que éstas se hinchen y estallen, y finalmente que sean digeridas por las enzimas de los lisosomas destruidos. Tanto la rotura de la membrana celular como la liberación intracelular de las enzimas lisosomiales conduce a la muerte celular, y los residuos que resultan de este proceso se agregan al contenido del hematoma. De este modo la masa total de tejido dañado va aumentando.

La hemorragia intermuscular se caracteriza por la lesión de la aponeurosis que envuelve al músculo permitiendo la extravasación de la hemorragia entre los músculos. El efecto de la fuerza de la gravedad hará que el hematoma y la tumefacción aparezcan en una zona distal a la lesión al cabo de 24-48 horas. Como no se produce una elevación de la presión y el edema es transitorio, el músculo recupera rápidamente su función. Toda lesión muscular se debe de considerar potencialmente grave durante los primeros 2-3 días, siendo necesario realizar una exploración inmediata de la zona lesionada y repetirla para intentar distinguir si la hemorragia es intramuscular o intermuscular. Al cabo de 48 a 72 horas de la lesión muscular se ha de prestar atención a las siguientes cuestiones:

  1. ¿ha cedido la tumefacción?
  2. ¿se ha diseminado la hemorragia y ha provocado la aparición de hematomas a distancia de la zona lesionada? y
  3. ¿se ha normalizado o mejorado la capacidad contráctil del músculo?

Si la respuesta a estas tres preguntas es “no”, lo más probable es que se trate de una hemorragia intramuscular .Igualmente es importante definir la gravedad de la lesión para proporcionar al deportista el tratamiento correcto y adecuado (Peterson y Renström, 2001).

La contusión muscular se manifiesta ecográficamente con la presencia de una o varias cavidades de contenido ecoico y bordes irregulares acompañadas de pequeñas imágenes hipoecogénicas ,que corresponden a zonas de desorganización localizada en la estructura muscular o bien a pequeños hematomas bien definidos.

El deportista que ha sufrido una contusión muscular progresa ante un programa de recuperación más rápido que el que ha sufrido una distensión o rotura parcial muscular. Ante una contusión muscular leve el tiempo de recuperación no sobrepasa los siete días, para una contusión moderada duraría aproximadamente quince días y para una contusión grave de tres a cuatro semanas.

Evidentemente esta cronología de recuperación dependerá de la extensión de la lesión, de la rapidez de la intervención por parte del recuperador deportivo y de respetar los procesos biológicos de la reparación-regeneración del tejido muscular. Ecográficamente podremos garantizar que la curación se ha completado cuando se observe un tamaño y ecogenicidad disminuida del hematoma, ecogenicidad aumentada de los márgenes del desgarro, grosor de los márgenes aumentados y retorno a la arquitectura normal del músculo. La importancia del tratamiento inmediato de las contusiones y distensiones musculares radica en que puede limitar el hematoma y por tanto favorecer el regreso al deporte en un menor plazo de tiempo.


Lesiones musculares de causa intrínseca

Dentro de las lesiones musculares sin afectación evidente de la estructura y sin alteración ecográfica se encontraría el calambre, la contractura y el dolor muscular de origen tardío (DOMS).En este capítulo sólo describiré las lesiones estructurales del músculo por considerarlas más importantes desde la clínica deportiva y la anatomopatología, lesiones musculares en las que existe una afectación de la estructura con alteración ecográfica y se corresponderían con la elongación muscular, rotura parcial o distensión muscular y rotura total. La elongación muscular se produce como consecuencia de un estiramiento excesivo de las fibras musculares, sin provocar su rotura. El paciente se queja de dolor agudo e impotencia funcional y no existe ni hematoma, ni equimosis , ni tumefacción, pero a la palpación despierta dolor.

Las distensiones o roturas de fibras musculares se producen con mayor frecuencia en los músculos biarticulares (cuadriceps, isquiotibiales, gemelos), como consecuencia de una descoordinación neuromuscular momentánea (Renstrom, 1985).Las distensiones más frecuentes no son las roturas completas sino las roturas parciales del tejido muscular, localizándose principalmente en la unión miotendinosa (Millar,1979).

La clasificación clínica de las lesiones musculares depende de la naturaleza intramuscular o intermuscular del hematoma o de la gravedad de la lesión :

  • Grado I: desgarro de unas pocas fibras, aunque la aponeurosis está intacta. Si hay hematoma intramuscular, este suele tener un tamaño inferior a 1 cm.
  • Grado II: desgarro de un número moderado de fibras, mientras que la aponeurosis permanece intacta, aunque existe hematoma localizado. La rotura fibrilar es inferior a un tercio de la superficie muscular y el hematoma acompañante es inferior a 3cm y ocasionalmente puede haber un hematoma interfacial pequeño.
  • Grado III: desgarro de muchas fibras musculares con rotura parcial de la aponeurosis. La rotura de fibras afecta a más de un tercio de la superficie muscular y el hematoma es mayor de 3 cm. Siempre se acompaña de un gran hematoma interfacial.
  • Grado IV: corresponde a la rotura total del músculo. El músculo aparece retraído e hiperecogénico y se acompaña de un gran hematoma. En el estudio ecográfico es típica la imagen en “badajo de campana”, que traduce una solución de continuidad, con las fibras retráctiles dentro de la cavidad hemática.

La regeneración de los elementos contráctiles comienza por la activación de las células satélites. En adultos, esta células están inactivas y se sitúan entre la lámina basal y el sarcolema de la fibra muscular (Mauro,1961),y se encuentra mayor cantidad de células satélites en las fibras musculares de tipo I. Cuando se rompe la lámina basal ante una lesión, es cuando se activa la capacidad mitótica de estas células. En el momento de producirse la lesión, las fibras musculares afectadas se retraen formando una brecha entre los extremos rotos, y los sarcómeros se hipertrofian para evitar el abordaje de células inflamatorias en las fibras musculares sanas (Hurme et al,1991).El traumatismo provoca la rotura de vasos sanguíneos y el hueco que queda entre las fibras musculares se rellena de sangre. En estos momentos se liberan citocinas que atraen al lugar de la lesión a los leucocitos y macrófagos (Robertson et al, 1993). Durante estos primeros días los macrófagos fagocitan el tejido muscular necrosado que se halla en el espacio entre los extremos proximales y distales de las fibras musculares desgarradas. También se ha observado que los macrófagos liberan factores de crecimiento que favorecen la proliferación de las células satélites (Kuschel et al,2000).Las cantidades de leucocitos y macrófagos disminuye considerablemente entre el 5º y 7º día después de la lesión. La eliminación de estos restos celulares necrosados marca el comienzo de la regeneración, pues se activan las células satélites y se transforman en mioblastos (Carlson et al, 1983).

Unos días después de la lesión, los mioblastos se fusionan entre sí para formar un miotubo, que a la vez se fusionan entre sí para formar una nueva fibra muscular (rápida o lenta) (Zhang y Dhoot, 1998).Al mismo tiempo que se produce la regeneración muscular, el hematoma se ve sustituido gradualmente por los fibroblastos y los componentes de la matriz extracelular, que restauran la integridad del tejido conectivo (Jarvinen,1975). Estos dos procesos de reparación se apoyan el uno con el otro, aunque también entran en competición. Según Hurme (1991) al 7º día de la lesión los miotubos habían crecido sobre la lámina basal dañada y se observaba una lámina basal nueva. La maduración de los miotubos a miofibras aparece aproximadamente a los 14 días postlesión (Kaarianen, 1998). A las pocas horas del traumatismo se detecta la presencia de fibronectina en el foco de la lesión y, esta sustancia se fija a la fibrina formando el armazón al cual se fijarán los fibroblastos. Los fibroblastos sintetizan colágeno de tipo I y tipo III, y a medida que avanza el proceso de reparación, el colágeno tipo I va adquiriendo mayor predominancia alcanzando su punto crítico máximo a las tres semanas.

Los estudios histoquímicos indican que la fusión de los miotubos requiere de un metabolismo aeróbico (Snow, 1973).Por otra parte, las características mecánicas de la curación muscular guardan una estrecha relación con los cambios morfológicos ya descritos. Durante la primera semana el lugar de la lesión es el punto más débil durante los estiramientos pasivos (Jarvinen,1976).Después de la primera semana, la rotura suele producirse en la parte proximal de la lesión. Así, parece necesario procurar un período de reposo inmediatamente después de la lesión, ya que de esta manera la cantidad y densidad de tejido cicatrizal disminuye y las miofibrillas que se están regenerando pueden atravesar este tejido con mayor facilidad.


Exploración clínica ante la lesión muscular del futbolista

La localización del dolor y el mecanismo de la lesión son los factores de mayor trascendencia en las lesiones musculares. El objetivo de la exploración clínica es poner de manifiesto la ubicación exacta del dolor y valorar la amplitud del movimiento y la fuerza muscular. Es importante realizar pruebas funcionales deportivas con el fin de evaluar al paciente desde el punto de vista físico de un deporte. El protocolo básico de exploración se basará en los siguientes elementos:

  • Inspección: hay que realizarla en posición de bipedestación, andando en decúbito supino (lesiones de las regiones anteriores) y en decúbito prono (lesiones región posterior).
  • Palpación: del músculo afectado y regiones adyacentes que pudieran estar implicadas en la lesión. Hay que prestar atención en las posibles molestias provocadas por la tumefacción y la palpación (Brukner y Khan, 2001).Cuando existe una lesión de los isquiocrurales, donde aparecen puntos de gatillo y estos pueden referir dolor, es aconsejable palpar la región glútea y la tuberosidad isquiática.
  • Movilidad activa: es necesario evaluar la movilidad de la articulación/es de la que el músculo lesionado forma parte.
  • Flexibilidad y rigidez muscular: se debe evaluar el grado de flexibilidad del músculo, así como su grado de rigidez elástica. Una disminución considerable de la flexibilidad muscular es un indicador de la presencia de adherencias entre las fibras musculares.
  • Acción muscular: valorar la contracción isométrica, concéntrica y excéntrica.
  • Actividades de la vida diaria: verificar las limitaciones que le supone la lesión muscular comprobando la capacidad para acuclillarse sobre una pierna, sentarse y levantarse de una silla con una pierna, subir y bajar escaleras. Para estas acciones se necesitan tanto contracciones concéntricas como excéntricas.
  • Actividades deportivas: se pueden comprobar saltando, chutando y con diferentes ejercicios de carreras en los que se realicen movimientos de aceleración y desaceleración.


Consecuencias de la inactividad post lesión en el músculo

Uno de los métodos más eficaces para la regeneración de roturas y contusiones musculares consiste en mover durante las primeras fases de curación la parte dañada, porque genera muy pocas complicaciones e incapacidades si se compara con otros tratamientos de inmovilización (Knigth,1985).Las alteraciones ultraestructurales que tienen lugar después de la inmovilización de los músculos, abarcan una necrosis segmentaria que afecta a los extremos de la fibra muscular (Baker et al,1988),siendo las fibras tipo I las que sufrirán transformaciones más intensas (Lieber et al,1988).

Un hallazgo que suele acompañar a la inmovilización es el aumento de tejido conjuntivo (endomisio, perimisio, epimisio) en relación con los tejidos contráctiles del músculo. Este tejido conjuntivo no se alinea de forma paralela a las fibras musculares, de tal manera, que este incremento de su tamaño y estructura aumentará la rigidez del músculo, disminuyendo sus propiedades de extensibilidad (Tabar et al, 1972).

Las propiedades tensoras de los músculos lesionados recuperan su nivel anterior a la lesión en un tiempo corto cuando se sigue un tratamiento de movilización precoz, mientras que la inmovilización disminuye las propiedades tensoras. El entrenamiento excéntrico de baja velocidad incrementa el número de formación de sarcómeros en serie y minimiza la proliferación de colágeno. Cuando la movilización se inicia tras un breve período de inmovilización, se observa que la penetración de las fibras musculares en el tejido conjuntivo es mayor y que la orientación de las fibras musculares regeneradas está alineada con las fibras musculares intactas (Jarvinen, 1975).

Axioma del proceso de curación de una lesión muscular. Una movilización precoz del tejido lesionado estimula los receptores transmembrana del mioblasto facilitando la síntesis de proteínas necesarias para la regeneración del tejido muscular. Una inmovilización excesiva provoca un aumento del tejido conjuntivo, creando adherencias cicatrizales alrededor de las fibras musculares.

Fig 2^: Axioma del proceso de curación de una lesión muscular. Una movilización precoz del tejido lesionado estimula los receptores transmembrana del mioblasto facilitando la síntesis de proteínas necesarias para la regeneración del tejido muscular. Una inmovilización excesiva provoca un aumento del tejido conjuntivo, creando adherencias cicatrizales alrededor de las fibras musculares.


Conclusiones I

Conocer las bases biológicas y biomecánicas del músculo nos permitirá diseñar un mejor programa de recuperación deportiva. Actualmente estoy realizando un programa de regeneración del músculo con unos resultados sorprendentes respecto a la calidad del tejido muscular, a la reducción casi a la mitad de tiempo de inicio de la actividad deportiva, comparado con otros programas convencionales de tratamiento. Con el método de Micro-regeneración Endógena Guiada (MEG) consigo hiepractivar la actividad de las células satélites y por lo tanto mejorar el gradiente de neoformación de tejido muscular respecto al tejido cicatrizal. La calidad del nuevo tejido será superior al tratamiento convencional basado en los principios de terapia conservadora. Son numerosos los futbolistas profesionales que ya se están beneficiando de este nuevo método con resultados sorprendentes.

PARTE II


Reparación vs. regeneración.

La capacidad de regeneración está limitada sólo a unos determinados tejidos. Se entiende por reparación de un tejido biológico a la restauración de dicho tejido sin que este conserve su arquitectura original ni tampoco su función. Al no recuperar su estado original, sus propiedades mecánicas y físicas son inferiores, esto es una transformación que ocurre espontáneamente y el resultado final es la cicatrización. Entendemos por regeneración cuando la restauración de dicho tejido posee propiedades indistinguibles del tejido original.

Teniendo en cuenta estas dos distinciones, lo que nos interesa como recuperadores es potenciar la regeneración sobre la reparación, a pesar de que los dos procesos actúan simultáneamente ante cualquier lesión de tejido blando. Uno de los abordajes fundamentales de la fisioterapia consiste en identificar las diferencias celulares y moleculares que existen entre regeneración (tejido nuevo) y reparación (cicatrización).Las circunstancias por las que un tejido cicatriza en vez de regenerarse, dependerá del contenido de células y señales estimuladoras necesarias para la regeneración. Por lo tanto, uno de los objetivos de la terapia regenerativa es facilitar el ambiente externo adecuado, modificar el ph, reequilibrar la PO2 y estimular las células proliferativas desde el momento inicial de la lesión.

Un requisito para la regeneración es el potencial de división celular, ya que las células se clasifican en lábiles, estables y permanentes basándose en su capacidad para dividirse y por lo tanto, no todas las poblaciones de células diferenciadas están sujetas a regeneración. Las células permanentes si se pierden no pueden ser sustituidas, tienen una vida larga y por eso viven en entornos protegidos, es el caso de la mayoría de células nerviosas. Pero la mayoría de células diferenciadas no son permanentes sino que se renuevan. Las nuevas células se pueden originar de dos formas: por duplicación sencilla de las células preexistentes, que se dividen formando células hijas del mismo tipo, o bien se pueden regenerar a partir de células madres no diferenciadas por un proceso de diferenciación que implica un cambio del fenotipo celular.

El tiempo de renovación varía del tipo de tejido, puede ser tan corto como una semana o tan largo como un año. Muchos tejidos cuya cinética de renovación es muy lenta se pueden estimular para que produzcan nuevas células a más velocidad, por ejemplo las células endoteliales de los vasos sanguíneos se renuevan por duplicación, su turnover es muy lento, pero se pueden regenerar muy rápido cuando sufren un daño. Es decir, la propia pérdida celular estimula la proliferación por un mecanismo homeostático. Los nuevos capilares se forman por gemación (angiogénesis) y el crecimiento de la red capilar está controlado por los factores liberados por lo tejidos de alrededor.

La médula ósea es la fuente de células precursoras con capacidad para diferenciarse en distintos tipos de células, osteoblastos, condroblastos, mioblastos,etc. Los distintos tipos de células diferenciadas se deben mantener en las proporciones adecuadas y en la posición correcta y para que se conserve este orden deben de existir señales de comunicación entre las diferentes células. La señalización celular viene determinada por ciertas citocinas y los factores de crecimiento .Estas proteínas son enviadas de una célula a otra para transmitir una señal concreta de migración, diferenciación y/o activación. Estos factores de crecimiento desde un visión funcional los podemos diferenciar en dos tipos:

•  Factores de crecimiento Autocrino: interaccionan con los autoreceptores de la misma célula que los sintetiza.

•  Factores de crecimiento Paracrino: ejercen su acción en otra célula adyacente o distante.

Los factores de crecimiento (GFs) son los mediadores biológicos principales, que regulan acontecimientos claves en la reparación del tejido, acontecimientos como la proliferación celular, quimiotáxis (migración celular dirigida) ,diferenciación celular y síntesis de la matriz extracelular. La unión de los GFs a sus receptores específicos de membrana, es lo que desencadena las acciones biológicas, convirtiendo este acontecimiento extracelular (la unión del ligando a su receptor) en un acontecimiento intracelular; se transmite un estímulo al interior de la célula, donde se amplifica esta señal y se encauza de forma específica. La amplificación de esta señal implica un amplio espectro de enzimas con funciones especializadas.

En la actualidad se reconocen los GFs como multifuncionales, es decir, pueden por un lado estimular la proliferación de ciertas células y por otro lado inhibir la proliferación de otras y además causar efectos no relacionados con la proliferación en otro tipo de células (Fig.1).

 

Los diferentes factores de crecimiento (GFs) tendrán una acción determinada en la célula en mayor o menor grado dependiendo de los receptores celulares específicos (adapatado de Anitua,2000).

Fig.1^: Los diferentes factores de crecimiento (GFs) tendrán una acción determinada en la célula en mayor o menor grado dependiendo de los receptores celulares específicos (adapatado de Anitua,2000).


Regeneración muscular

Durante estos últimos años el número de lesiones musculares en los futbolistas profesionales se ha visto incrementado debido al aumento de las competiciones, sobreentrenamiento, déficit del período de recuperación deportiva, factores ambientales. El conocimiento de las bases biológicas y biomecánicas del músculo esquelético deben ser la guía de estudio para la creación de nuevos métodos terapéuticos.

En este apartado, presento los métodos y técnicas más novedosas para acelerar la regeneración muscular. No entraremos en detalles de protocolos de tratamiento, ya que no es el objetivo de este capítulo, sino presentar las diferentes técnicas de regeneración en base a los hallazgos biológicos y científicos.


Micro-regeneración Endógena Guiada (MEG):

Desde 1982 no existe en la bibliografía revisada, estudios metódicamente correctos sobre la influencia de las corrientes bioeléctricas en la regeneración de los tejidos no neurales. El trabajo de Owoeye es el primero publicado, en que utilizó la corriente eléctrica directamente sobre el tendón con la esperanza de promover la curación. Sus resultados fueron que los tendones tratados con corriente anodal eran más fuertes que aquellos que fueron curados sin ninguna estimulación y que estos eran más fuertes que los tratados con el cátodo.

Dubois Reymond ,descubrió una diferencia de potencial eléctrico a través de la superficie de un tronco nervioso dañado y la existencia de corrientes endógenas bioeléctricas ,las perspectivas de poder crear estas corrientes endógenas para facilitar la regeneración de los tejidos ha ido incrementándose entre los científicos .Aunque las primeras investigaciones se realizaron con nervios ,pronto se descubrió que otros tejidos como músculos, tendones y ligamentos disponían de estas corrientes endógenas ante una lesión.

Las corrientes endógenas alteradas, pueden ser moduladas para facilitar la curación a través de corrientes exógenas que utilizamos para suplantar las corrientes endógenas, con el objetivo de promover la regeneración del tejido muscular. Becker en 1963, comprobó que cuando se produce una lesión, el balance eléctrico se altera y aparece lo que dominó “corriente de lesión”.Siendo esta responsable de la puesta en marcha de los procesos de regeneración. Meyer et al en 1991, observaron la abundancia de aminoácidos eléctricamente negativos (aspartato, glutamato, proteínas libres) en el lugar de la lesión y estos contribuyen a la polarización negativa. Frienderberg et al (1966) comprobaron que cuando existe una lesión muscular, el entorno extracelular de la lesión se coloca en polarización negativa (-), con una tensión de oxígeno baja (PO < 20 Mm.)

A medida que mejoramos la tensión de oxígeno del entorno de la lesión, los biopotenciales negativos irán desapareciendo. Basset et al (1981), determinaron que la aplicación de corriente exógena en el tejido muscular lesionado favorecería el proceso de regeneración, describiendo que aumentaba el flujo de Ca+ hacia el interior de la célula promoviendo la síntesis miotubos. Balcavage et col (1996), observaron que la corriente eléctrica inducida en el tejido, tiene un efecto directo sobre la membrana celular, modificando el flujo de cationes a su través y favoreciendo la abertura de los canales transmembrana voltaje-dependientes de la célula, provocando un cambio en la concentración de cationes dentro de la célula y facilitando la proliferación de los mioblastos, y por lo tanto la formación de fibra muscular.

Teniendo en cuenta el rol de los monocitos, macrófagos, fibroblastos, mioblastos y la multitud de células que median el proceso de regeneración/reparación e igualmente considerando la importancia de la fuerza óptima iónica, la temperatura y el ph, quizás nos debemos preguntar ¿cómo los campos eléctricos y las corrientes moduladas aplicadas directamente sobre el tejido muscular facilitan el proceso de regeneración? Murray et al ,comprobaron que la aplicación de campos eléctricos directamente sobre el músculo no producía necesariamente un aumento de la proliferación de los mioblastos, pero si observaron una elevada síntesis de fibra muscular mediante la modulación de la proteína AMPc (monofosfato-adenosín cíclico) de la membrana interna celular.

La modulación del metabolismo de la AMPc aumenta la síntesis de los miotubos y de ADN, aumentando la concentración de Ca++ intracelular y por consecuente la elevación de la insulina .Reich y Tarjan (1990), comprobaron que la estimulación eléctrica pulsada es más ventajosa que la corriente contínua unidireccional, al permitir mayores densidades de corriente sin el riesgo de quemaduras.

Además la corriente pulsada provoca una vascularización mayor que la corriente constante. Stanish et at (1984), encontraron efectos cuantitativos (aumento en la formación de miotubos) y cualitativos (mejor remodelación y organización) celular,en los músculos expuestos a corrientes exógenas. Cheng et al (1982),aplicando corrientes exógenas de forma directa sobre el músculo obtuvieron una mayor síntesis de ATP y de proteinas.Litke y Dahners (1994) ,observaron que con la aplicación directa sobre el músculo de corriente eléctrica a una intensidad de 1-20 m A, existía una reparación más rápida y una mejoría significativa en cuanto a fuerza y resistencia del músculo. Dosis más altas dañaban los tejidos. Becker (1961), parte del supuesto de que en los seres vivos existe una corriente eléctrica continua responsable del correcto funcionamiento de los tejidos. Cuando se produce una lesión, este balance eléctrico se altera y aparece lo que el autor denominó corriente de lesión, siendo ésta la responsable de la puesta en marcha de los procesos de curación.

Con la Micro-regeneración Endógena Guiada (MEG) alteramos el potencial eléctrico de la región lesionada, permitiendo normalizar la presión oncótica y la presión de oxígeno. Es necesario iniciar el tratamiento lo más precoz posible después de la lesión, ya que nos permitirá controlar la reabsorción del hematoma y mejorar la homeostasis del tejido, necesaria para una correcta regeneración. En el momento de la rotura muscular se produce una modificación del ph y de la tensión de oxigeno que inhibirá los mecanismos bioeléctricos de regeneración.

El predominio de los potenciales bioeléctricos inhibitorios favorece la permanencia del coágulo de fibrina en los extremos de la rotura muscular. La prolongación cronológica de este coágulo, alterará los mecanismos de regeneración a favor de los fibroblastos, dando lugar a un aumento de conectivo respecto a tejido muscular.

La estimulación cercana a la membrana de los mioblastos permite activar las integrinas transmembranas y segundos mensajeros, que a través de los factores señales estimulan la transcripción del ADN del núcleo. El resultado es la mayor proliferación de miotubos y elementos de la sustancia fundamental del músculo. La reducción precoz del hematoma intra o intermuscular, favorece la regeneración óptima del músculo, evitando un exceso de fibrina y formación de conectivo que aumentaría las adherencias, fibrosis y rigidez del músculo.

La regeneración acelerada del músculo esquelético ofrece muchos menos inconvenientes que el actual tratamiento conservador. Disminuye el riesgo de fibrosis y adherencias, mejora la resistencia y fuerza del músculo y permite una rápida incorporación a la competición deportiva (Fig.2).

 

Micro-regeneración Endógena Guiada (MEG): a) MEG aplicado en una rotura parcial de los músculos isquiotibiales.

Fig.2: Micro-regeneración Endógena Guiada (MEG): a) MEG aplicado en una rotura parcial de los músculos isquiotibiales.

 


Conclusiones II

En los últimos tiempos ha aumentado el número de personas que practican algún deporte o actividad física. El resultado ha sido un incremento en la cifra de lesiones de las que se ha dicho que han llegado a convertirse en un problema de salud pública (Caine et al, 1996).

El potencial de fuerza del músculo depende de su estructura, su arquitectura y su activación nerviosa. La lesión muscular puede mermar considerablemente este potencial. Conocer la función del músculo y su reacción ante la lesión es de gran importancia a la hora de diseñar y poner en práctica diferentes técnicas de regeneración y programas de entrenamientos eficaces que permitan limitar y corregir la disminución del rendimiento muscular.


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